Episodio 27

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EPISODIO 27 - Fotografía con empatía

Escucha el episodio aquí:

¿Prefieres leer? Te dejo aquí las ideas principales:

¿Qué pensarías de mí si subiera una foto de un perro sufriendo?

Sufrir no necesariamente debe ir relacionado al maltrato físico, estas son algunas definiciones: 

Sentir un daño moral. Recibir con resignación un daño moral. Sostener, resistir. Tolerar o llevar con paciencia. Permitir, consentir. Contenerse, reprimirse.

Hoy quiero compartir contigo una reflexión sobre un tema que sucede a diario y que se proyecta en la fotografía que les hacemos a los perros. Al final de este podcast podrás estar o no de acuerdo conmigo, pero al menos te doy algo en qué pensar.

El tema: fotos con empatía. 

Desde que publiqué el tema del podcast me han llegado comentarios y respuestas a las historias de instagram, que me hacían ver que esta frase rápidamente la hemos asociado a: perros inseguros, miedosos, consejos sobre cómo acercarnos, protectoras…

Estos perros necesitan de toda nuestra empatía en todos los aspectos de su vida porque están en una situación compleja. Porque la gran mayoría tienen problemas emocionales, y los humanos somos seres extremadamente invasivos.

Pero yo no hablo de los perros de prote. No tienes que irte tan lejos. Te hablo de TU PERRO. Donde creo que podemos hacer más. Porque mi perro está conmigo todo el tiempo, y si no soy empática, no es un rato puntual, es toda su vida.

Todos creemos tener empatía, que les cuidamos con amor , incluso cuando no lo hacemos para nada. Porque creemos que hacemos lo mejor que podemos y sabemos. Muchas veces me han dicho: No te preocupes por él que éste vive mejor que yo. El amor es necesario, pero no cura. La intuición, nuestras creencias, nuestra experiencia personal, a veces no es suficiente. Nunca deis por sentado. Nunca se conoce del todo a alguien.

Los perros son unos grandes incomprendidos. Y unos benditos. Aunque solo sea porque les ha convenido están con nosotros pase lo que pase, porque son adaptativos. Y no solo los perros; caballos, gatos, conejos, hurones etc.. Todo ser que acabe en “las manos” de un humano. Pero los perros me llaman la atención porque compartimos más con ellos aun si cabe, más que otro animal. También lo ponemos a nuestro servicio, trabajando con ellos, siendo nuestro terapeuta.

Todavía tenemos mucho que aprender de ellos, y la ciencia tiene mucho que descubrir. 

No deberíamos dejar de tener esa inquietud por conocerlos como especie si convivimos o trabajamos con ellos.

Con este podcast, quiero transmitiros lo que pienso de las fotos que veo por todos lados, y animaros a darle una vuelta de tuerca para que hagáis un tipo de foto real e integradora. 

Hace poco he terminado el curso de fotos con emoción. Les he contado tantas cosas sobre la emoción en la foto. De lo único que no hemos hablado en este curso es de la emoción del perro. Que podría dar para el doble o tripe de contenido.

Cuando hablo de empatía a los perros surgen de inmediato estas palabras en la mente: Relación, vínculo, emoción, compañero, fiel, amigo, conexión…  En el caso de los profesionales tratamos de poner palabras a nuestra manera de fotografiar: «Yo fotografío los sentimientos», «Fotografío el vínculo». Pero de un tiempo a esta parte, cuando veo fotos en la red, veo una falta absoluta de entendimiento.

Yo veo perros disgustados, y si tu publicas una foto de un perro disgustado, es que no sabes que está disgustado. Y Ahí está el problema.

La red se nutre de fotografías porque somos visuales, por lo que cualquier contenido se complementa con foto o video. La foto es la reina por economía, por recursos, por agilidad. Internet está llena de fotos.

Fotos que conectan de Humano a Humano

Poca gente disfruta de que le hagan fotos. Ponerse delante de una cámara no es nada sencillo, es algo antinatural. Artificial. Tanto más para un perro.

Cuando hablo de fotografía con empatía, no me refiero a que hablemos de consejos del tipo:

  • Dale espacio al perro.
  • Juega con él.
  • Ten paciencia, dale tiempo
  • Acércate con cuidado, de lado.
 

En el curso del Vínculo Salvaje hablamos un poco de cómo estructurar unas fotos para que el perro lo pase bien. De cómo positivizar la cámara, de cómo tiene que ser tu actitud. No para hacerle fotos a un perro, sino a tu perro.

He hecho talleres de fotografía canina con expertos de EEUU, Australia y Reino Unido. Talleres donde se habla de la parte técnica, pero llegados al perro, como sostener la pelota de pito o usar la comida para conseguir lo que YO quiero. Siempre pensando en nosotros.

He hablado mucho de esto con profesionales del mundo del perro que son los expertos en comportamiento, y coincidimos en que en la publicidad, en instagram, en las revistas se ve con demasiada frecuencia perros confusos o aterrorizados y muchos, junto a sus tutores.

Hacemos y hacemos sin pensar en ellos. Quiero esa foto con flash, quiero esa foto con nuestras cabezas juntas, quiero esa foto abrazándolo. Fotos que recrean momentos idílicos, como te gustaría que fuera, pero que no es.

Dime si no te suenan estos casos:

CASO 1: No sabemos interpretar sus sentimientos

A veces vemos expresiones que parecen divertidas, graciosas. No estamos maltratando al perro, solo es una foto. Expresiones que parecen felicidad: sonrisa, en realidad esconden ansiedad y estrés.

A mi no me puede gustar jamás una foto en la que la expresión del perro muestre disgusto.

Cuando contratamos a un fotógrafo, además vamos contrarreloj. Forzamos situaciones, nos volvemos erráticos. Tu comportamiento no es el de costumbre y los perros se asustan. No le damos importancia a esto, pero afecta a todo: nuestra relación con ellos. Como digo, son unos benditos que nos toleran todo.

CASO 2: No sé qué hacer con el perro para la foto.

Nosotros posamos: de pie, sentados, tumbados, boca arriba, boca abajo… Los perros tienen una motricidad algo más limitada. No sabemos qué hacer con ellos en la foto, así que lo cogemos en brazos (por poner un ejemplo). Coger a un perro en volandas no es natural y menos a partir de cierto peso. Busca perros de tamaño mediano en internet, que estén en brazos de alguien. Mira sus caras.

BUENAS EXPERIENCIAS  SE TRADUCEN EN EXPRESIONES AGRADABLES. No hay más.

Creo que debemos ver las fotos desde otra visión. Cambiar el enfoque. Hay mucho fondo en una imagen, representa relación entre los seres, cuenta mucho de quien está delante pero más de quien está detrás de la cámara. La fotografía, es un lenguaje, siempre hay un mensaje.

Creo que podríamos preocuparnos algo más por el bienestar del perro. Lo ponemos en superficies difíciles, le pedimos adiestramiento, y al final son la misma foto con distinto fondo.

Lo que busco al fotografiar a un perro es mostrar la esencia pura del carácter de tu perro y pasar de esa interacción negativa a una emoción positiva.

Una vez un adiestrador me dijo al ver una serie de fotos de Norte: «Es que es TAN ÉL«. Y esa es la clave, representar a nuestro perro en las fotos y no una versión horrorizada.

Nos falta aprender mucho de lo que nos dicen los perros. Estudiarlos es necesario. Aprende comunicación de forma profunda. No te quedes en el libro de Turid Rugass, que está muy bien, pero ya tiene un tiempo.

Cuando veo fotografías en las que los humanos salen sonrientes, y el perro tiene una expresión de claro disgusto, lo veo como un cartel de neón, intermitente, brillante. Pero hace unos años no lo hacía. Por eso te invito a que estudies, porque después ya no verás otra cosa.

Si quieres hacerle fotos a tu perro para recordarlo, no creo que sea así como queremos expresar que era su vida: con expresión de incertidumbre, miedo, inseguridad. 

A lo que voy es que lo tenemos delante de nuestros ojos de forma diaria y no lo vemos. Y con todo el esfuerzo que ellos hacen para conocer nuestras intenciones, nosotros no le devolvemos el favor.

La gran mayoría de los problemas con algunos perros es precisamente por no entender qué nos quieren decir. O una vez entendido, no lo respetamos.

Quizá es lo que te pasa por la cabeza ahora. «Solo es una foto no lo estoy matando», y es verdad, pero vuelvo a lo que dije al principio: esto es un tema de la vida diaria que se proyecta en la foto.

Ves que tu perro siente una emoción negativa, y como para ti es algo tan absurdo, le restas importancia, y hasta te resulta exagerado: solo es una bolsa, pero si solo es un amigo, solo se ha caído algo…

Si no tienes claro cómo se siente tu perro: mírale a los ojos:

Dice Patricia McConnell: «¿Qué tienen los ojos que transmiten tal cantidad de información que rebasa los límites del lenguaje?».

Si no es la cara de un perro que se siente seguro y protegido, pregúntate.

Los perros intentan comunicarse contigo continuamente: solo hay que prestar atención.

Me pedíais trucos para hacerles fotos a los perros y que fuera una buena experiencia. No hay trucos, tu te sientes cómodo con quien te hace sentir cómodo. Y sí, siempre puedes usar la comida para condicionar una situación, el juego para hacerlo divertido, pero la clave está en el afecto.

¿Cómo se hace la fotografía con empatía entonces?

Teniendo en cuenta al perro. Comunicándote con él. Aprende lenguaje canino porque vais a abrir un canal de comunicación bidireccional.  La foto documental es genial para eso, porque le dejas ser él, y consigues retratarlo de forma fiel y respetuosa.

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